La Biblia no prohíbe la transfusión de sangre
Hay estudiantes de la Biblia que jamás donarían sangre a su prójimo. No por miedo a las agujas o por algún impedimento de su salud, sino por creer que al no hacerlo agradan a Dios. Ellos afirman que la Biblia prohíbe la transfusión de sangre y por lo tanto se niegan a donarla, y prefieren morir o ver morir a sus hijos antes que aceptar una transfusión y “pecar contra Dios”. Es un triste caso, en el que una deficiente teología induce a una práctica peligrosa y mortal, tomando el nombre de Dios para hacer algo totalmente contrario a lo que él mismo enseña: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” . La Biblia no prohíbe las transfusiones de sangre, al contrario las apoya. Jesús dijo: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:13). Y en los más antiguos libros de la Biblia leemos que “la sangre es la vida” (Deuteronomio 12:23). Así que con esta equivalencia bien podríamos contextualizar las palabras de Jesús para una aplicación médica: “Gran amor muest...