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Dígalo, pero de la mejor manera.

Mucho depende de cómo decimos las cosas. Podemos tener toda la razón y buscar el mejor de los resultados, pero si nos expresamos mal no nos oirán. Sea por una actitud incorrecta, por usar adjetivos inapropiados, o por ambas cosas; podemos ser nosotros los que causamos el mayor problema. Esto es evidente cuando damos una opinión contraria o tratamos de corregir algo. Como todos tenemos la tendencia a negar nuestras faltas, y desde ya, nos es difícil aceptar el error; la reacción empeora si oímos a alguien referirse a nosotros o a lo que hicimos con términos irrespetuosos. El orgullo responde, la impertinencia del otro contesta. No necesitamos imaginarnos lo que viene después porque lo hemos visto muchas veces por todos lados: en la televisión o por la radio, en el vecindario o en la familia, entre políticos o profesores de colegio, en la casa... Tristes e innecesarios recuerdos que bien pudieron evitarse si  tan sólo se cambiaba un poco el tono de voz o se prescindía de aquella...

Una canción al dueño de la Navidad

Tantas canciones de Navidad que se oyen por la radio y la televisión, todas con buenos sentimientos y deseos pero pocas que expresen la historia original de Navidad. Por eso en esta ocasión comparto con ustedes la letra de uno de los himnos que solemos cantar en las iglesias, una canción dirigida al Señor Jesús: «Tú dejaste tu trono y corona por mí, Al venir a Belén a nacer; Mas a ti no fue dado el entrar al mesón, Y en pesebre te hicieron nacer. Alabanzas celestes los ángeles dan En que rinden al Verbo loor; Mas humilde viniste a la tierra, Señor; A dar vida al más vil pecador.

"Todo a su tiempo. La maternidad es un asunto serio"

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Este es el tipo de mensaje que los adolescentes necesitan escuchar. Este es el eslogan que el pasado 7 de noviembre se usó para presentar en Trujillo el Plan Multisectorial de Prevención del Embarazo Adolescente. Los profesores y padres de familia felicitamos iniciativas como ésta porque hacen que la educación sexual no se reduzca a dar información acerca de los derechos del adolescente o del uso de los métodos anticonceptivos; sino que contribuye a realmente educar, formar, crear conciencia, llamando a la reflexión y enfatizando que lo mejor es retrasar el inicio de las relaciones sexuales hasta que se haya adquirido madurez. Como bien lo dijo nuestra primera dama en la presentación de dicho plan: “Mientras no tomemos conciencia de la responsabilidad de formar una familia, debemos de evitarlo. No hay que adelantarse, todo a su tiempo”. En particular el eslogan me agrada aún mucho más porque evoca las palabras del Libro de Eclesiastés en la Biblia*: “Todo tiene su tiempo, y todo lo q...

Llegará el día...

Llegará el día en el que no será necesario cerrar con llave las puertas de las casas ni poner rejas en las calles, ni cadenas a las bicicletas. En ese día no se caminará más con inseguridad por la ciudad y los niños jugarán sin amenaza en los parques. Habrá tranquilidad y paz; y si alguien se atreve, tal delincuente no tendrá dónde esconderse ni por donde escapar. En aquel día habrá un poder efectivo y real contra el mal; una autoridad que “juzgará con justicia y regirá con vara de hierro” . Llegará el día en que no habrá desigualdad ni pobreza. El obrero y el agricultor no trabajarán en vano, y el que se esfuerce gozará del fruto de su trabajo. Edificarán casas y vivirán en ellas (no edificarán para que otro habite). Plantarán viñas y disfrutarán de la cosecha (no para que otro coma). Las empresas explotadoras y los empleadores abusivos se habrán extinguido. La corrupción pertenecerá a un triste y vergonzoso pasado.

Las mil formas de la idolatría

La idolatría consiste en adorar ídolos. Somos idólatras cuando ponemos a un ídolo (cosa o persona) en el lugar que solo debería corresponderle al Creador y Sustentador de nuestras vidas. Sólo Dios merece ser reverenciado, amado y obedecido. Por eso la Biblia nos insta a confiar en él y amarle con todas nuestras fuerzas, con todo nuestro corazón, con toda nuestra mente y alma. Como el mismo Jesús dijo:* “Al Señor tu Dios adorarás y a él sólo servirás”. Pero los ídolos no son sólo dioses o seres mitológicos de piedra, madera o yeso. Si el dinero ocupa el primer lugar en la vida es un ídolo también, y la avaricia se convierte en una forma de idolatría*. El dios billete es enaltecido por encima de la honestidad, la compasión, incluso el honor, la familia y el mismo Dios. “ No se puede servir a Dios y a las riquezas”. Jesús dijo* que solo se puede tener un Señor.

Dios está cerca

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Dios no está lejos, él está cerca. Su presencia está en todo lugar. La Biblia dice que “en Dios vivimos, y nos movemos, y somos”*. Y si él está cerca, su amor también. Dios nos ama y su amor no ha disminuido. Él sigue amando a su creación. Ama a todos y quiere lo mejor para cada uno. Él Le ama a usted tal como usted es. Él quiere lo mejor para su vida, su familia, su ciudad y su país. Pero si es así (dirá usted) ¿por qué tanta maldad en el mundo? Si Dios está presente ¿por qué tanta injusticia, enfermedad y muerte? La Biblia nos responde: Es porque la humanidad se ha separado de Dios. Aunque Dios está aquí y su amor con nosotros, nuestros corazones no lo perciben porque no estamos unidos a él. Como el agua y el aceite que pueden estar juntos en el mismo recipiente sin llegar jamás a unirse, así el hombre puede vivir muy cerca de Dios sin estar unido a él ni disfrutar de lo que él es. Los intereses y anhelos de ambos son diametralmente opuestos. Dios ama la verdad, la honestid...

De un extremo a otro

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Hace medio siglo los padres criaban a sus hijos con mucha severidad. Esos niños crecieron y por la dura experiencia que vivieron, ahora, en su papel de padres se han ido al otro extremo. Ya no corrigen ni disciplinan a sus hijos. Les dan todo lo que les piden, los consienten, los engríen en demasía. Esto, sumado a otros factores como el poco tiempo que pasan con sus hijos, da lugar a una generación de niños que cada  vez menos respeta a los adultos, a los profesores, ni siquiera a sus propios padres. No conocen de reglas ni deberes. Por extensión, cuando sean adultos tampoco respetarán la ley. En nuestra sociedad del siglo pasado se veía mal a las madres solteras y a los hijos nacidos fuera del matrimonio a quienes se les llamaba “bastardos” y recibían el estigma de “hijo ilegitimo”. La sociedad cambió y hoy no haya tal distinción ni discriminación, pero nos fuimos al otro extremo. Cada vez se valora menos el matrimonio y poco importa si el hijo nace o no dentro de un hogar co...