2010-06-21

Cuando el padre ama a un hijo mal agradecido

Un padre tenía dos hijos. Hace tiempo que el menor quería irse de casa con la plata del viejo (tenía mucho dinero) Así que empezó a insistir y a exigir a su padre que le de la herencia que le correspondería cuando el muriera. Si finalmente iba a ser de él, ¿por qué no darle uso desde su juventud?... y el padre le dio.

Y el hijo se fue. Se fue muy lejos. Viajó al extranjero no para invertir, ni hacer negocios. Se fue a “mujerear”, a vivir “la vida loca”, a comprar lo que sus ojos veían, a malgastar en fiestas y “disfrutar” con los muchos amigos que ahora tenía. Nunca llamó a casa. Nunca mandó una carta.

Y nunca previó la crisis que vendría. Perdió todas sus inversiones. Quedó endeudado y remató lo que tenía. ¿Quién ahora podría ayudarlo? ¿Su familia? ¡Qué vergüenza! …Si salió mal de casa. ¿Su padre? ¡Cómo le pediría ayuda! Si precisamente él le había advertido de todo esto. ¡Con qué cara iría a pedirle dinero si ya había despilfarrado todo lo que le dio! Pensó en sus “amigos”, pero ya no los tenía. Ninguno de ellos hacía amistad con “fracasados” y le dieron la espalda. Siguió buscando trabajo. Y buscó y buscó. Pero la crisis era tal, que sólo encontró una vacante para cuidar cerdos.

Conforme pasaban los días, se acusaba a sí mismo por todas las malas decisiones que había tomado. Reconoció su necedad. Recordó los buenos consejos de su viejo, su disciplina y su amor: “¡Porqué no hice caso!” Se vio a sí mismo y se arrepintió de haber despilfarrado lo que su padre le había dado. Reflexionó y hasta envidió la situación de los empleados de su padre… todos ellos vivían mejor que él, y ¡él era el hijo del dueño! Pero pasaron los días… y decidió regresar a casa. Se tragó su orgullo y se dispuso a ser un empleado más. Aún a riesgo de ser rechazado, no moriría sin intentarlo.

Y regresó. Luego de muchos días de viajar con dificultad, vio su casa de lejos. Y mientras se acercaba con temor, vio que alguien venía a hacerle el encuentro. Era un viejo. Era su viejo y se quedó paralizado. Su padre, ya más anciano, corrió hacia él… lo miró. No le gritó. No le reprochó. No le insultó. Llorando lo abrazó y lo besó. ¡Cuánto tiempo había esperado el padre este momento!... Recién entendió cuánto su padre lo amaba. Él nunca lo había comprendido, ni le había agradecido. Y si hubiese seguido sus consejos no hubiera pasado por lo que pasó. Con lágrimas le dijo: “Padre, hice todo mal. He pecado contra el cielo y contra ti… te he defraudado. No merezco ser tu hijo. No vengo a pedir derechos de hijo, porque ya no los tengo. Sólo quiero ser uno de tus empleados. Trabajaré duro. Ahora quiero hacer las cosas bien…”

Pero el padre, que sabía que las palabras de su hijo eran sinceras, mandó a uno de sus empleados: “Compren la mejor ropa. Pónganle un anillo en su mano. ¡Es mi hijo! Consíganle zapatos. Y preparen una fiesta. Porque hoy celebraremos… mi hijo estaba muerto, y ha revivido. Se había perdido, pero lo hemos encontrado”. Y toda la familia se alegró por ello.

Usted puede leer esta historia en su versión original, en el Evangelio de Lucas, capítulo 15, versos 11-32. Jesús la relató no sólo para resaltar el gran amor de un padre. Jesús la contó para revelar una verdad mayor: El amor de Dios a un mundo desagradecido, que se alejó de él sin hacer caso a sus palabras. Seres humanos que desperdician lo que Dios les dio: su vida, su tiempo, sus fuerzas, talentos e intelecto para hacer lo malo. Que “disfrutan” de la vida, sin pensar en las consecuencias. Por habernos alejado de él, nuestro mundo está como está. Dios es nuestro padre. Nosotros sus hijos. Y él nos sigue amando. Si queremos, podemos disfrutar de buena comunión con él. El nos perdona. Por su amor envió a Jesucristo, quien vivió y murió y cumplió con la justicia divina pagando el costo del perdón. Cualquiera que con fe se arrepiente de sus pecados, y vuelve a él, podrá comprobar y disfrutar el amor del Padre. Ahora, y por la eternidad.




Publicado el 19 de junio del 2010

2 comentarios:

  1. Anónimo15.10.10

    PASO POR ESTA SITUACION SOY MAMA TODA LA VIDA FUI MADRE CABEZA DE FAMILIA Y SOLO LE PIDO A MI DIOS QUE ME LO PROTEJA Y ME LO CUIDE Y ME DE VALOR PARA SEGUIR ADELANTE PORQUE LOS HIJOS NO LLAMAN Y NO SE PREOCUPAN POR AQUEL SER QUE AL MENOS LES DIO LA VIDA

    ResponderEliminar
  2. Anónimo17.5.13

    Desde los 10 años criè y eduquè a un niño con la aprobaciòn y consentimiento de su madre. Se graduò de ingeniero y le ayudè a conseguir un buen empleo. Conociò a una joven y aprobè y apoyè su relaciòn; le ayudè con la boda y hasta a comprar una casa. Despuès de la boda se alejò de mi y mi familia porque su mujer no estaba de acuerdo porque ahora el es su esposo, incluso llegò a decirle que yo no era su padre. Desde entonces ha venido sòlo por un rato el dia del padre y de vez en cuando un mensaje de texto en meses. Despuès de dos años regresò hace poco a pedirme perdòn,alegando que sòlo èl es culpable de su abandono y que su mujer no tiene culpa, tambièn me dijo que estaban dispuestos a retomar la relaciòn ya que van a ser padres. sinceramente yo no lo creì, mas bien me pareciò un chantaje, creo que es la conciencia porque ahora si sabe lo que significa un hijo. El fue un buen hijo conmigo y mi familia hasta que iniciò la relaciòn con la mujer.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...