Mucho ha dado que hablar la aprobación del proyecto de ley para sancionar penalmente a los directores de medios de comunicación que difundan contenido obsceno o pornográfico. El tema da que pensar. Más allá de las fundamentadas críticas (por estar ya contemplado en la ley, ó porque la norma realmente no protege al menor de edad, ó porque permite ser usado como pretexto para callar algún medio opositor)el tema en sí, ha revelado la incapacidad que la sociedad tiene para definir lo que es inapropiado y obsceno, y por lo tanto incapaz de legislarlo. Además reveló la subestimación que autoridades y reconocidos líderes de opinión le dan al asunto, considerándolo ocioso y hasta irrisorio. Incapacidades y actitudes que debieran preocupar.