2013-02-15

El amor, según la Biblia.

La Biblia habla mucho del amor; del amor de pareja, de familia, de amigos y por supuesto, del amor de Dios. A continuación, un breve resumen de lo que la Biblia dice*. 


1. Según la Biblia, el amor es de Dios, porque “Dios es amor”. Es una de las más sorprendentes definiciones de la Biblia. El amor está personificado en Dios quien siendo amor y vida, nos capacita a los seres humanos para vivir y amar. Es por él, que el amor es parte de nuestras vivencias.
2. Según la Biblia, el amor es mucho más que un sentimiento, es acción. Es otra de las definiciones bíblicas que difiere grandemente con el concepto de amor de nuestra sociedad, el cual está casi exclusivamente relacionado con el deseo, el sentimiento y la pasión. Según Dios, amar significa en primer lugar cuidar, proteger, ser amable, no tener envidia, no jactarse, no hacer nada indebido, no buscar lo suyo, no guardar rencor, etc. No se ama solo con palabras o caricias, sino (realmente) cuando se busca el bien de la persona amada, negándose uno mismos si fuere necesario. Por eso a los hombres se les ordena amar a sus esposas “como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella”.
3. Según la Biblia, el amor de pareja se expresa con relaciones sexuales. Esta unión física tiene como propósito no sólo la procreación sino el disfrute de los esposos, plasmando así con sus cuerpos ese compromiso de unión íntima, emocional y espiritual. Así, los cónyuges que se aman, se “hacen bien” dándose placer mutuamente. Por eso las relaciones sexuales antes del matrimonio o fuera de él atentan contra del diseño de Dios.
4. Según la Biblia, el amor no hace diferencias. Dios ama a su creación. Es un Padre que ama a todas sus criaturas, a los que le obedecen y a los que no. Él no hace discriminación alguna. Su amor lo demuestra día a día al hacer salir su sol sobre justos e injustos, y nos pide que nos amemos unos a otros, que busquemos el bienestar común, nos ayudemos y compartamos nuestros bienes. La Biblia nos enseña que debemos ser misericordiosos y amar a todos, incluso a aquellos que desean nuestro mal.
5. Según la Biblia, el amor se basa en principios y leyes . Dios nos ama y por eso nos da consejos y mandamientos, los cuales “no son gravosos” ni son para nuestro mal. Dios quiere lo mejor para nosotros y en su sabiduría nos dice la manera en que deberíamos comportarnos. Nos ordena por ejemplo: Honrar al padre y a la madre, no mentir, no robar, no codiciar, no adulterar, etc. que son muestras de amor al prójimo. Desgraciadamente los seres humanos nos hemos rebelado con autosuficiencia a sus mandatos y consejos, creyendo que alejados de él nos irá mejor.
6. Según la Biblia, el amor no es ciego. Porque amar no implica pasar por alto la injusticia y la maldad. Dios también es justo, y como juez no “tomará por inocente al culpable” a quien rehúsa cambiar. Pero su amor fue tal, que suplió su demanda de justicia enviando a su Hijo par cumplir dicha justicia: “Dios nos mostró su amor, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”. Dios hizo provisión para el perdón.
7. Según la Biblia, el primer amor es Dios. Debemos amarle por sobre todas las cosas, con todo nuestro ser, aún por encima de nosotros mismos, los amigos, la pareja y los hijos. Así, el amor se perfecciona, porque el que ama a Dios no puede dejar de amar a los que él creó.
Cuando experimentamos ese amor de Dios, incondicional, inmerecido, que nos perdona y libera; nuestro corazón ya no puede albergar sentimientos de culpa, amargura, envidia y demás emociones negativas, al contrario, somos capaces de amar “más y mejor” a los que nos rodean, y nos preparamos para la eternidad. Porque como también dice la Biblia: “El amor nunca dejará de ser”.

* 1ra Juan 4 y 5:3; 1ra Corintios 13;
Efesios 5:25; Mateo 5:44-48; 22:37-40; Numeros 14:18; Romanos 5:8,9;



[Publicado el 16 de febrero del 2013]




1 comentario:

  1. Anónimo1.12.13

    COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
    EN LA CONDUCCION DIARIA

    Cada señalización luminosa es un acto de conciencia

    Ejemplo:

    Ceder el paso a un peatón.

    Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

    Poner un intermitente

    Cada vez que cedes el paso a un peatón

    o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.


    Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.


    Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.


    Atentamente:
    Joaquin Gorreta 55 años

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