Siete motivos para no ir a la iglesia

Muchos cristianos tienen sus razones para no ser parte de una iglesia. Si usted es una de ellas puede que se identifique con alguno de los siguientes motivos.

1. “En las iglesias hay muchos hipócritas”... Indiscutiblemente cierto, pero no todos lo son. Hay que diferenciar a los que se esfuerzan por obedecer de aquellos que no tienen la intención de hacerlo. El que se esfuerza a veces falla pero es sincero en sus intenciones. El hipócrita no, solo asiste a la iglesia por costumbre o por aparentar devoción. Los hipócritas responderán ante Dios por sus propios actos y nosotros por los nuestros, y como Dios nos ordena mirar y seguir a Jesucristo, la excusa de los hipócritas no nos servirá para justificarnos.  Jesús es nuestro modelo y solo a él le debemos lealtad.

2. “Puedo ser un buen cristiano sin asistir a una iglesia”… Difícil, porque Jesucristo y sus apóstoles dijeron que es por el amor y la comunión entre cristianos que crecemos y maduramos en la fe. La Biblia muestra que necesitamos de otros hermanos para corregirnos, aprender, perseverar y servir, pues Dios ha repartido dones (como el de sabiduría, exhortación, maestro o pastor) para que los creyentes se ayuden entre sí de tal manera que tengan victoria en su lucha con las tentaciones y se “edifiquen unos a otros”. La iglesia es mucho más que un lugar para sentarse, ver y oír. Es comunidad y apoyo mutuo.

3.  “No sé cuál iglesia es la verdadera”… Este es un dilema para quien cree que solo una institución eclesiástica salva y determina la verdad, pero la iglesia lo conforman personas que han respondido con fe al llamado del único salvador: Jesucristo. Si bien sus seguidores se reúnen en diversos lugares, bajo diferentes nombres, costumbres y estilos; muchas iglesias están formadas por cristianos sinceros que se ciñen en gran manera a la verdad revelada en la Biblia, a veces con diferencias menores, pero teniendo en común lo fundamental del evangelio. En una de ellas debemos congregar.

4. “En las iglesias hacen cosas extrañas”... Es posible que algunas caigan en excesos que la misma Biblia reprocha, pero hay tantas iglesias y comunidades de fe, con estilos y formas tan variadas, que no será difícil encontrar una iglesia en la que se sienta cómodo para participar. Que el temor no le impida disfrutar de los beneficios de ser parte activa de una congregación.

5. “Me van a sacar dinero”... Si una iglesia enfatiza demasiado el tema del dinero y gusta de manipular o presionar para que los asistentes den, entonces no es una iglesia sana, vaya a otra. Las iglesias sostienen su labor por medio de contribuciones monetarias, pero éstas – según la Biblia – deben ser voluntarias y dadas con gratitud. Las iglesias no cobran entradas, si no desea dar o tiene dudas, no lo haga.

6. “No tengo tiempo”... Asistir a una iglesia no es perder tiempo, es una inversión para nuestro espíritu, alma y cuerpo, pues si practicamos las enseñanzas cristianas, éstas beneficiarán nuestra vida y familia. La Biblia no pide que vayamos a la iglesia descuidando nuestras responsabilidades, pero sí nos exhorta a congregar. Cuando valoramos a Dios Padre, hallaremos tiempo para compartir con él y los “hermanos”.

7. “Soy muy pecador”... Si lo reconoce es bueno (¡cuántos hay que creen que no han hecho mal a nadie!). La iglesia es justamente para los pecadores que se arrepienten y no para los que se creen justos. Allí nuestras mentes y corazones reciben lo necesario para que nuestras vidas sean transformadas. Todos los que pertenecemos a una iglesia estamos en el proceso… ¡Bienvenido!

Estos siete motivos no tienen real sustento. Si por alguno de ellos u otros más, no está asistiendo a una iglesia, le animo a tomar su Biblia, leerla, y con ella buscara una en la que pueda crecer como cristiano para ser lo que Dios quiere que sea. Escuche su Palabra, siga a Cristo, no a los hombres, y verá bendición.


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