2012-01-27

¿Por qué los cristianos evangélicos predican tanto?

Puede que algunos hasta resulten molestos, impertinentes, pretendiendo obligar en vez de invitar. Otros exponen e invitan con cortesía. Usted los ha visto. Predican en calles y plazas, reparten literatura, persuaden, enseñan, invierten tiempo, talento y dinero… pero ¿por qué lo hacen? Dejando a un lado a quienes comercializan y se lucran con la fe; la mayoría de los “hermanos” que predican el Evangelio lo hacen al menos por tres motivos:

Primero: Porque es una orden del mismo Jesús*. Él ordenó a sus discípulos hacer más discípulos. Y los discípulos han estado obedeciendo esta orden por casi dos mil años. En ciertas épocas y lugares fueron bien recibidos, en otros ignorados, en otras ocasiones perseguidos. Unos esforzándose por llevar el mensaje original, otros desmereciendo el llamado mezclándolo con propios intereses, descalificándose a sí mismos como verdaderos seguidores del Cristo. Pero el motivo más importante que mueve a la iglesia a predicar es la obediencia a su Señor y sus seguidores seguirán haciéndolo sin importar si son bien recibidos o no. Le aman, y cumplirán con su encargo.

Segundo: Porque están convencidos de lo que creen, y que es lo mejor para todos. Han experimentado un cambio en sus vidas, han hallado respuesta a sus interrogantes, muchos de ellos han encontrado paz, tranquilidad, perdón, restauración para sus familias, sanidad de su cuerpo o alma… ¡y quieren compartirlo! (después de todo, “Evangelio” significa: “buenas noticias”). Su amor a sus familiares y amigos les motiva a buscar que ellos comprueben también lo que significa tener una relación con el Padre por medio de Jesús. Lo mejor de todo es que no les costó nada, no tuvieron que merecerlo, (sólo se arrepintieron y creyeron). De gracia lo recibieron, de gracia lo dan.*

Tercero: Porque se trata de nuestro destino eterno. Las “buenas noticias” son tales porque pueden cambiar la sentencia que tenemos por nuestra condición moral ante Dios. Su aceptación o rechazo no es una decisión más, temporal, como elegir con quién casarse o por quién votar en una elección presidencial. Es una decisión de cambio ante Dios, personal, ineludible, que trasciende a esta vida y no podrá ser cambiada por toda la eternidad. La Biblia* declara que “todos han pecado y están alejados de la presencia de Dios”, y también dice: “La paga del pecado es muerte”, muerte física, espiritual y eterna. Pero Jesús dijo: “El que cree en mí aunque esté muerto vivirá”, y también dijo: “El que creyere y fuere bautizado será salvo. El que no creyere será condenado”.

Los cristianos predican porque en obediencia comparten su vivencia, llamando a un cambio para el presente y la eternidad. En un país con libertad de expresión, opinión y credos, todo creyente puede expresar sus convicciones e invitar a quienes quieran creer al igual que ellos. Por supuesto, siempre debiendo hacerlo con respeto y amor, tal como lo hizo Jesús, quien jamás presionó a ninguno a oírle y menos obligó a alguien a seguirle. Compartiendo esas buenas noticias que nuestra sociedad tanto necesita. 

*Mateo 10:7,8; Romanos 3:23; 6:23; Juan 11:25; Marcos 16:15,17






[Publicado el 28 de enero del 2012]

2 comentarios:

  1. Anónimo7.7.13

    q yo sepa los unicos q van de casa en caca en casa y en todas partes so los testigos de jehova no los evagelicos

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    Respuestas
    1. Desconozco la ciudad en la que vives, pero aquí los evangélicos salen por la radio, la televisión, reparten folletos, Biblias, dan charlas en colegios, hacen "campañas evangelísticas" en plazas e iglesias, y testifican en sus lugares de trabajo. A veces también lo hacen por casas. Si no los ves actuando de esta manera entonces son evangélicos que están perdiendo su identidad "evangelizadora".

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