¿Está pensando en postular?


Si alguno anhela ser elegido para un cargo en el gobierno local ó regional, “buena obra desea. Pero es necesario que el que pretende dirigir al pueblo sea irreprensible, fiel a su compromiso con su mujer, y llevar una vida sobria, juiciosa, respetable. Debe ser prudente, saber apreciar a la gente y tener aptitudes para el cargo que aspira. No debe ser dado al licor; ni pendenciero o pleitista, sino amable, pacífico. No debe ser avaro ni codicioso de ganancias deshonestas. Debe ser veraz, sin hipocresía ni dobles discursos.

Es importante que sepa gobernar bien su casa, mostrando en su vida familiar buen trato, orden, responsabilidad y sabiduría; porque si no sabe gobernar su propia casa: ¿cómo podrá dirigir bien a todo un pueblo?

Quien postula y quiere ser una autoridad, no debe ser presa fácil del orgullo y la vanidad. Incluso hasta debería ser respetado por sus oponentes”.

…La lista puede ser más larga. Pero las cualidades que hoy presento se basan en la Biblia, en la primera carta del apóstol Pablo a Timoteo (Cap. 3, vs. 1-13), y corresponden a los requisitos que se espera cumplan aquellos que quieren ser pastores. Sin embargo, ¿quién puede negar que estos requisitos sean sólo para los que presiden una iglesia? ¿Acaso no son cualidades deseables en nuestros candidatos? ¿Qué pueblo no espera que sus autoridades sean honestas, veraces, capaces de rechazar las tentaciones propias que el cargo trae? Es más, las cualidades descritas no son sólo exigidas a los pastores, sino que son las que se espera de todo ser humano. (Precisamente en eso consiste el llamado de Dios, a cambiar, a arrepentirse para vivir como conviene). Por supuesto, las autoridades de un pueblo, como líderes y ejemplo que son, están bajo una mayor demanda. Y los líderes de una iglesia, aún más.

¿Está pensando en postular? que bueno, porque es una buena obra. (Si es que está pensando en el bien de su pueblo y no en sus propios intereses). Servir al pueblo, oírlo, administrar sus recursos para su bienestar y desarrollo, en principio son buenas obras. Pero para lograrlo, más que un partido grande, una gran ideología, ó mucho conocimiento, se requiere carácter. Invierta en ello, júntese con personas que demuestren las cualidades descritas, aprenda de la Biblia, decídase por obedecer lo que Dios exige. Le irá mejor. Nos irá mejor.

Si está pensando en postular, y sus intereses no son los correctos (porque está pensando en beneficiar su negocio, a sus conocidos, ganar dinero fácil , etc.); por favor, no postule. No le haga mayor daño al pueblo. No se haga daño usted mismo. Pero si a pesar de la advertencia insiste en postular; ojalá el pueblo aprenda a votar, y discierna sus verdaderas intenciones, su carácter; y decida no votar por usted.




Publicado el 27 de febrero del 2010

Comentarios

  1. Hacer un examen de conciencia, para valorar aquello que hacemos cada día, nos ayudara a llevar una vida de verdadera santidad. Aquel que esta en propósito de postularse, debe tener claro que la finalidad de su acción debe ser para ayudar a todos y debe tener siempre presente, que los que le eligieron han puesto en él la confianza y debe corresponderles, sus acciones por tanto deben ser moralmente aceptables y atender a la necesidad de la sociedad.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El amor, según la Biblia.

Jesús y la donación de órganos

¿Por qué los pastores cobran los diezmos?