Elecciones: Dos criterios para votar

Ya se acercan las elecciones. Y quizás ya tiene decidido por quién va a votar; ó puede que todavía esté indeciso. Sea cual fuere el caso, permítame darle un par de criterios básicas para hacer un voto consciente, como a Dios le agrada:

1º. Vote por libre elección. Que sea una decisión racional y no sólo emocional. No se deje presionar por los demás, por la familia ó un grupo. No vote por tradición, por mantener la posición política del bisabuelo. No vote por odio ó revancha. Piense. Vea, oiga a los candidatos, y luego decida. Recuerde que el voto es secreto y no le debe lealtad a nadie, sólo a Dios; y Dios quiere que use su razón.

2º. Vote motivado por el bienestar general. Piense también en los demás y no sólo en su propio beneficio. No vote únicamente por intereses personales, sin considerar si el candidato sea idóneo para el cargo, sólo porque le ha ofrecido contratarlo para un puesto importante ó asegurarle un trabajo a su pariente. Ése es un voto egoísta. Peor si apoya a alguien porque le prometió favorecer su negocio de manera “especial” ya sea con compras ó reglamentaciones dudosas.

Tenemos que aprender a votar. Tenemos que enseñar a votar. Elegimos mal a nuestras autoridades no sólo porque “nos dejamos engañar”, sino también porque votamos por motivaciones equivocadas, y de manera descuidada. Debemos elegir a quien creemos tiene las capacidades mínimas indispensables para desempeñarse bien en el cargo que postula. Por ello, considere si su candidato tiene por lo menos estas dos cualidades:

1º. Es íntegro. Ha demostrado en su vida, su matrimonio, su familia, su trabajo ó su empresa una correcta conducta. Es conocido por su respeto a todos, por su esfuerzo, y ser cumplidor a su palabra. No se le conoce por estafas, ó deudas impagas. Tampoco por perseguir intereses personales. Se le conoce porque siempre ha contribuido a la paz y el desarrollo de su ciudad, y esto, mucho antes de ser candidato.

2º Es capaz. Tiene visión. Es líder, capaz de concertar, trabajar en equipo. No sólo promete, también tiene un plan. Ha demostrado capacidad de gestión en su trabajo, su profesión y sus negocios. Y tiene estudios superiores. Si bien esto depende del lugar y puesto al que postula, y que puede suplirse con un buen equipo de profesionales a su lado, las demandas de la sociedad actual cada vez más requieren de capacitación profesional.

No basta que sea íntegro. Puede ser un hombre que lleva una vida conforme Dios manda, pero si no tiene la capacidad para dirigir un pueblo, pues sencillamente no podrá hacerlo. Tampoco basta que sea un profesional destacado, pues como mal hemos visto en nuestra historia, hubo quienes fueron muy profesionales también para el fraude y el robo. Se requiere de la dupla: Integridad-Capacidad.

Esas dos cualidades son las que la Biblia destaca en grandes líderes como José (hebreo que llegó a ser gobernante de Egipto), Moisés (quién legisló y guió al pueblo de Israel), y Daniel (alta autoridad que permanecía aún cuando los reinos cambiaban). Los tres, destacaron por su conocimiento, fueron capaces, hábiles; pero también íntegros, prefiriendo aún perder el puesto antes que hacer algo ilícito, prefiriendo la muerte antes que pecar contra Dios. Y Dios bendijo sus gestiones.

Las elecciones se acercan. Que Dios nos ayude a votar bien.




Publicado el 18 de septiembre del 2010

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