Contentamiento: Un rechazo a la ambición y al conformismo

La codicia, la avaricia y la ambición por un lado. El conformismo, la apatía y la ociosidad por el otro. Ambos extremos del camino son para nuestro mal. Porque esa ambición dañina y “deseo ardiente” y desmedido por algo, oscurece nuestra visión e invierte nuestras prioridades para dejar lo realmente valioso, y nos tienta a usar cualquier medio para conseguir riquezas, fama o poder. Por otro lado, carecer de deseos de superación y no dar lo mejor de nosotros con esfuerzo, dedicación y trabajo, nos impide disfrutar la vida y proveer un mejor futuro para nuestra familia y comunidad. Entonces, ¿cómo podemos anhelar superarnos sin que las ansias de progresar nos aflijan? ¿Cómo disfrutar lo que tenemos en lugar de envidiar o quejarnos por lo que nos falta y a la vez no ser atrapados por el conformismo?... La Biblia tiene la respuesta, lo llama “Contentamiento”.


El contentamiento en la Biblia se puede describir como aquella actitud que nace de la decisión de estar “contentos” con lo que tenemos, agradecidos con Dios por lo que vamos logrando en la vida. Es una actitud activa y no pasiva, expectante por lo que creemos podemos lograr más adelante. En la Biblia hay varias citas acerca del contentamiento y que invitan a practicarlo, como la que se encuentra en la carta a Timoteo, dirigida a los que más tienen*:
“…no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo (que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos). Hagan el bien, sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos, atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, echen mano de la vida eterna”. “Porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto”. (1ra Carta a Timoteo 6:7-9; 17-19)
“Sustento y abrigo” representa lo básico que necesitamos para vivir. Y eso debe bastar para estar agradecidos; porque si tenemos que comer tendremos fuerzas para trabajar, y trabajando con diligencia y esfuerzo podremos superarnos, pues Dios también quiere darnos las cosas en “abundancia para que las disfrutemos”. Pero la motivación no proviene de una ambición egoísta y personal, sino de un interés que incluye a los demás, a la familia, a los que necesitan ayuda y la obra de Dios. Porque las riquezas, la fama y el poder no son un fin, son sólo un medio.

La Biblia rechaza tanto la ambición como el conformismo. La ociosidad no debe caracterizar a ningún cristiano: “…Os rogamos hermanos que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos”. “A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan”.*

Esfuerzo y trabajo para tener. A la vez: satisfacción y gratitud por lo que se tiene. Adquirir ese “equilibrio” en la vida no es fácil: Requiere fe, renuncia y aprender a dar gracias en todo*; pero trae paz al alma. No esperamos “algún día ser felices”, sino que lo somos ahora, con lo que tenemos, aunque sea poco; porque si estamos con Cristo lo tenemos todo. El testimonio de la Biblia es desafiante:
“He aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación… Se vivir humildemente y se tener abundancia… Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. (Carta a los Filipenses cap.4:11-13)
* 1ra Tesalonicenses 5:14,16,18; y 2da. Tes.3:12



[Publicado el 18 de agosto del 2012]

Comentarios

  1. Anónimo7.6.14

    pero que hermosa reflexion, amen por esto!!!

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  2. gracias por esta reflexion! Dios me hablo mucho. Dios te bendiga...

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  3. Gracias, por estas palabras, muy edificantes, que Dios te bendiga.

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  4. No pudiste dar un ejemplo Biblico en los que tratas del conformismo, solo aseguras que es malo. En le mundo se llama conformismo al no buscarse una vida comoda y asegurada a travez de la busqueda del dinero, Para los Cristianos,nuestra confiansa es totalmente Dios y lo que nos provee de acuerdo a su voluntad y capacidades que nos permite tener.

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    Respuestas
    1. No entiendo bien su comentario, pero la Biblia, aunque no usa la palabra "conformista", sí tiene muchos pasajes en contra de la ociosidad como: "Mira a la hormiga oh, perezoso...", "el que no quiera trabajar que no coma." El ocioso se conforma con lo que tiene pudiendo trabajar más. Pero - como propongo en esta publicación - sin llegar a caer en el extremo de no conformarnos nunca (buscando siempre más y más...), cayendo así en la ambición o la confianza en las riquezas del mundo que usted menciona. Por supuesto que los cristianos confiamos en Dios y por eso no somos mediocres, sino que damos lo mejor de nosotros, según las capacidades que él nos dio, para su gloria, y el bien de nuestra familia y sociedad. Gracias por su comentario

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