No Diez. Sólo "Dos Mandamientos"

¿Recuerda los Diez Mandamientos?:

I. No tendrás otros dioses delante de mí.
II. No te harás ídolo, ni semejanza alguna de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No los adorarás ni los servirás… 
III. No tomarás el nombre de Yahveh tu Dios en vano… 
IV. Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, mas el séptimo día es día de reposo para Yahveh tu Dios… 
V. Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días sean prolongados en la tierra… 
VI. No matarás. 
VII. No cometerás adulterio. 
VIII. No hurtarás. 
IX. No darás falso testimonio contra tu prójimo. 
X. No codiciarás la casa de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo… nada que sea de tu prójimo.

Bueno, en realidad eran muchos más.
En la primera parte de la Biblia, en el pacto que Dios hizo por medio de Moisés, encontramos muchos mandamientos que fueron dados para la celebración de cultos, leyes civiles, salud y por supuesto para la conducta. Por ejemplo: “No andarás chismeando entre tu pueblo” (Lev.19:16); “No oprimirás al jornalero pobre; No torcerás el derecho del extranjero ni del huérfano…” (Deut.24:14,17); “No harás injusticia en juicio, en medida de tierra, en peso ni en otra medida, balanzas justas, pesas justas tendrán” (Lev.19:35,36); “No consultarás con encantadores ni a los adivinos” (Lev.19:31); etc. ¡La religión judía considera 613 mandatos!

Sin embargo todos los mandamientos están resumidos en sólo dos*:
1° “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con todas tus fuerzas” y el 2° “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Al final de cuentas, los mandamientos son sólo expresiones del amor que se espera que tengamos para con nuestro Creador y para con nuestros semejantes que él también creó. 

Porque si amamos a Dios, ¿cómo podríamos poner a otro dios en su lugar? Si reconocemos que él es el origen de todo lo creado y está en todo lugar, ¿sería correcto reducirlo a un ídolo con forma de una de sus criaturas? Si le amamos y respetamos ¿cómo habríamos de ofenderle y mentir en su nombre? ¡No se puede! Y si amamos a nuestro prójimo ¿cómo no honrar y apoyar a nuestro padres si son los más “próximos”? Si amamos a nuestro semejante ¿cómo vamos a asesinarle, o robarle o hablar mal de él o enamorar a su mujer? ¡Sencillamente no podríamos! El apóstol Pablo dice* que “el amor no hace mal al prójimo” y esto es evidente. Porque si en verdad amáramos al prójimo no le haríamos ningún mal. Por lo tanto, “el que ama al prójimo, ha cumplido la ley… el cumplimiento de la ley es el amor”. 

Los diez mandamientos son un resumen fácil para contar con los dedos de las manos y recordar cómo debemos expresar nuestro amor. Los demás mandamientos de la Biblia también son indicaciones prácticas, algunos de acuerdo a la cultura de aquel tiempo, útiles para ejemplificar situaciones diarias de la vida. Y es que por causa de nuestra tendencia egoísta, nuestra torpeza para entender y comprender cómo debemos amar, por causa del pecado, es que se dio la Ley*. 

Por ello, antes que contar con más leyes y reglamentos, necesitamos enfocarnos en lo principal: amar. Esto es lo que realmente necesitamos en nuestro mundo. Amar a Dios y amar al prójimo.

*Éxodo 20:1-17; Marcos 12:28-31
Carta a los Romanos 13:8-10; Gálatas 3:19



Comentarios

  1. Es una bendición su blog, quiero aprovechar y compartirles mi blog www.creeenjesusyserassalvo.blogspot.com
    DOY MI TESTIMONIO DE SANIDAD DE CANCER INVASIVO PARA LA GLORIA DE DIOS.
    reciban muchisimas bendiciones.

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